edición de textos
Redacción

Vulgarización de marca

Hay palabras que utilizamos a diario para designar a un tipo de producto y que derivan de una marca comercial. Esto ocurre cuando un artículo en concreto alcanza tanto éxito que su marca registrada, un nombre propio, acaba por convertirse en un sustantivo que designa a todos los productos similares. Para ello, pierde la mayúscula inicial y se adapta al español, si fuera necesario. Asimismo, adquiere género y plural. A esto se le llama vulgarización de marca. Os traigo algunos ejemplos, todos ellos aceptados por la RAE.

  • Claxon. Klaxon®. Bocina eléctrica.
  • Clínex. Kleenex®. Pañuelo de papel.
  • Burofax. Burofax®. Fax con valor fidedigno.
  • Termo. Thermos®. Recipiente hermético que conserva la temperatura de lo que se introduzca en su interior.
  • Jacuzzi. Jacuzzi®. Bañera de hidromasaje. Esta palabra, aunque es de uso general, no está adaptada al español, por lo tanto hemos de escribirla en cursiva.
  • Velcro. Velcro®. Sistema de cierre formado por dos partes de distinto tejido que se unen al tocarse.
  • Futbolín. Futbolín®. Juego con pequeños muñecos que simula un partido de fútbol.
  • Pimpón. Ping-pong®. Tenis de mesa. Esta adaptación al español no se usa mucho, pero sí el extranjerismo ping-pong.
  • Pósit. Post-it®. Hoja de papel con una banda autoadhesiva en la parte posterior.
  • Celofán. Cellophane®. Cinta adhesiva, transparente y flexible. Es más usada la palabra «celo», acortamiento de «celofán».
  • Fotomatón. Photomaton®. Cabina para hacer fotografías de manera automática e imprimirlas al momento.
  • Plastilina. Plastilina®. Elemento moldeable de colores.
  • Sonotone. Sonotone®. Audífono.
  • Típex. Tipp-ex®. Cinta correctora de capa blanca.
  • Rímel. Rimmel®. Cosmético para dar color y volumen a las pestañas.
  • Neopreno. Neoprene®. Caucho sintético, resistente y aislante del calor. Lo utilizamos sobre todo para designar materiales y prendas deportivas.
  • Bamba. Wamba®. Zapatilla de lona, playera.
  • Licra. Lycra®. Tejido hecho de fibra elástica de poliuretano.
  • Michelín. Michelin®. Lorza, molla. Este es un caso curioso, puesto que no designa el producto asociado a la marca registrada, la rueda.
  • Aspirina. Aspirina®. Ácido acetilsalicílico, usado como analgésico.
  • Tirita. Tiritas®. Tira adhesiva para proteger heridas.
  • Mercromina. Mercromina®. Antiséptico de mercurio y bromo.
  • Bótox. Botox®. Toxina bacteriana que se usa para cirugía estética.
  • Vaselina. Vaseline®. Sustancia grasa obtenida de la parafina y de aceites densos del petróleo, usada en farmacia y perfumería.
  • Polo. Polo®. Helado de hielo de distintos sabores, con un palo plano para agarrarlo.
  • Gominola. Gominolas®. Golosina blanda.
  • Gulas. Gulas®. Sucedáneo de angulas.
  • Potito. Potitos®. Puré envasado para bebés.
  • Maicena. Maizena®. Harina de maíz.

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¿Sabíais que estas palabras son casos de vulgarización de marca? ¿Conocéis otras que no haya incluido? ¡Contádmelo en los comentarios!

Imagen de OpenIcons en Pixabay 

4 comentarios en “Vulgarización de marca”

    1. Yo también lo he oído mucho, seguramente aún se use algo, y me vino a la cabeza, pero solo he puesto si están aceptados por la RAE. También los hay que llamamos nocilla a la crema de cacao en general, creo que esta es bastante típica.
      Muchas gracias por venir por aquí. ¡Un besote!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s